martes, noviembre 25, 2008

Las mujeres las prefieren grandes

Estaba leyendo el abstract de un post en cuyas líneas se sobaba una vez más la oración "la métrica de mi sexo", cuando pensé en larguras y extensiones. Nunca, más que ahora, me he sentido tan indiferente al acto sexual como en esta etapa. Pero no, no estoy deprimida, sino todo lo contrario. Y me estoy cansando, por paradójico que parezca, de tanta calma chicha. Extraño un poquito de los mares embravecidos en los que me solía meter y no es que ahora me mantenga sana y salva en tierra firme, pero hay algo que falta.

Y hablando de terapias, ¿cuánto más puede durar la mía? A veces creo que quiero saltar de repente al agua y en el filito me doy el enfrenón, me quedo con las ganas de volver a sentirme inmersa, cubierta, acariciada, me quedo en paz mirando, no impávida, al contrario, no me inmuto, porque sufro el arrepentimiento súbito, lamento no meterme a bañar. Nunca me había pasado antes. Supongo que es un tanto cierto eso de que es más difícil encontrar piezas de refacción para el corazón de una treintañera.

Y hablando de pollas, es mentira y conformismo eso de que el tamaño no importa, sino como la muevan. Si bien toca enamorarse, como la tenga, no hay más remedio. Cuando toca la suerte de que encima de amor, hay dote, una lo agradece sin duda.

NO PIC TODAY.SOUNDTRACK: El adorable Bright Eyes, haciendo lo suyo.

3 comentarios:

Celestina Terciopelo dijo...

Pues sí, grandes son más padres, pero no demasiado porque sacan de onda.

(Ese muchachito de Bright Eyes me acaba de cancelar un concierto esperadísimo y no he logrado reponerme del berrinche.)

NTQVCA dijo...

Completamente de acuerdo, ¡claro que el tamaño importa!

Lexéemia dijo...

Totalmente de acuerdo...
¿Te acuerdas aquella etapa rara que tuviste cuando decías que no importaba?
Uy, nomás de acordarme de ese tetazo me da... guiu!!!
Jajaja
Buenos tiempos aquellos, ¿no crees?
Te mando un abraZote.