Imaginaos cómo me encuentro que hasta entré en una iglesia. Se me atraviesa en el camino, vamos, pero no pude sino entrar y escuchar algunas de las chorradas que el párroco escupía a unos que se estaban casando. ¡Ah! Y claro, sacar la foto.
PICOLINA: La misma iglesia, otro ángulo. Yo es que lo sé, porque lo sé y lo sé, pero necesito mencionarlo y sí, necesito encontrar mi lugar. Estoy a un paso de extinguirme así, de prestado. Ha sido genial, es sólo que todos tenemos un lugar. Tampoco es la muerte, mañana recibo las llaves del mío *respira profundo, hecha una lagrimilla y se va*.

4 tecleadores salvajes:
Siempre me han gustado tus tomas.
Me da gusto lo de tu lugar.
Tú respira, y que se vaya, que se vaya.
Vieras, respirando pro-fun-do, porque hay que seguir y, como quiera que sea, es raro, muy raro a veces. Esto de cambiar de país, de llegar a una nueva ciudad y empezar a trabajar luego de mucho tiempo que no, es raro de cojones ;-)
Ya pronto, respire, resista. Usted es fuerte.
Y valiente.
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